26 de agosto de 2025
Para su consideración:
En nuestra entrega anterior, analizamos cómo el Proyecto de Ley “Mercado de Valores y Productos” (el “Proyecto LMVP”) alinea a Paraguay con los estándares globales de integridad financiera. Continuando con nuestro módulo sobre el nuevo cálculo del riesgo, hoy nos adentramos en la reestructuración del régimen de faltas administrativas, una modificación que, bajo una aparente simplificación, esconde un endurecimiento significativo del sistema disciplinario.
El Artículo 298 del Proyecto LMVP redefine la clasificación de las infracciones a la ley:
«Las faltas se califican como: leves y graves.»
Adicionalmente, el Artículo 301 y subsiguientes crean una lista unificada y detallada de las conductas que constituyen «faltas graves», aplicable de forma transversal a todos los supervisados.
Este es un cambio estructural respecto al sistema anterior. La Ley N° 5.810/17, en su Artículo 182, utilizaba una clasificación de tres niveles: «leves», «graves» y «muy graves». Además, detallaba las infracciones de manera separada para cada tipo de entidad, creando un sistema más complejo y fragmentado.
La simplificación de tres a dos categorías no es una mera cuestión semántica; es una decisión con profundas consecuencias en la aplicación de la ley.
- Eliminación de la Discrecionalidad y Aceleración de Procesos: Al eliminar la categoría de «muy grave», se reduce la ambigüedad y la discrecionalidad que tenía el regulador para calificar una conducta en el extremo más alto de la escala. La intención es simplificar y agilizar los procesos disciplinarios, permitiendo una imposición de sanciones más rápida por parte del Directorio del BCP.
- Un Umbral más Bajo para Sanciones Significativas: El efecto práctico más importante es que muchas infracciones que antes podían ser debatidas entre «graves» y «muy graves» ahora caerán directamente en la categoría de «grave». Esto es crucial porque la nueva ley, como veremos en nuestra próxima entrada, eleva drásticamente las multas asociadas a esta categoría. En la práctica, el umbral para recibir una sanción de alto impacto es ahora más claro y, posiblemente, más bajo.
- Creación de un Estándar de Conducta Transversal: La unificación de la lista de faltas graves en un solo catálogo crea un estándar mínimo de conducta aplicable a todo el mercado. Esto facilita la supervisión y el entendimiento de las obligaciones, asegurando que todos los actores, independientemente de su función, sean medidos con la misma vara.
De esta forma, la ley, bajo la apariencia de simplificación, crea un régimen sancionatorio más predecible, más rápido y, en última instancia, más duro. Esto obliga a las entidades a un mayor rigor en su cumplimiento, ya que el camino hacia una sanción significativa se ha acortado.