20 de agosto de 2025
Para su consideración:
En nuestra entrega anterior, exploramos cómo el Proyecto de Ley “Mercado de Valores y Productos” (el “Proyecto LMVP”) moderniza la securitización para desbloquear nuevas fuentes de financiación. Hoy, continuando con nuestro módulo sobre la expansión del mercado, analizamos una de las adiciones más esperadas y transformadoras de la ley: la creación de un marco legal formal para el capital de riesgo y el capital privado.
Hasta ahora, esta industria operaba en una zona regulatoria gris. El Proyecto LMVP busca cambiar eso, proporcionando la seguridad jurídica necesaria para catalizar una nueva fuente de capital para la economía.
El Artículo 168 del Proyecto LMVP crea y define formalmente un régimen específico para los fondos de inversión que no se dirigen al público en general:
Se establece una categoría de «Fondos patrimoniales de inversión de oferta privada», definiendo específicamente los «fondos de capital privado» y los «fondos de capital de riesgo». Estos vehículos están dirigidos exclusivamente a «inversionistas calificados, acreditados, o institucionales» y, crucialmente, no están sujetos a la inscripción en el registro público.
Este es un agregado fundamental al ecosistema financiero paraguayo. La ley anterior, Ley N° 5.452/15, se centraba casi exclusivamente en los fondos de oferta pública (Fondos Mutuos y Fondos de Inversión), dejando a la industria del capital privado sin un marco legal claro que fomentara su desarrollo y diera seguridad a los inversores.
La creación de un marco legal formal para los fondos de oferta privada es un catalizador para el desarrollo de la industria de capital de riesgo (venture capital) y capital privado (private equity) en Paraguay.
- Seguridad Jurídica para Atraer Capital: La principal implicancia es que se proporciona la certeza legal que los inversores institucionales (locales y extranjeros) exigen para desplegar capital en activos alternativos. Al definir las reglas del juego, se reduce el riesgo regulatorio y se fomenta la creación de nuevos fondos dedicados a invertir en empresas no cotizadas.
- Nueva Fuente de Financiación para la Economía Real: Este es un vehículo de financiación crucial para startups, empresas tecnológicas y compañías en fase de crecimiento que son demasiado jóvenes o pequeñas para acceder a la bolsa pública. Al fomentar el capital de riesgo, la ley diversifica las fuentes de financiamiento de la economía, reduciendo la dependencia del crédito bancario tradicional.
- Nuevas Oportunidades para Inversores Sofisticados: La ley crea una nueva clase de activos para los «inversionistas calificados». Les permite acceder a oportunidades de inversión de mayor riesgo pero con un potencial de retorno significativamente más alto, típico de las inversiones en etapas tempranas de una empresa.
La ley no solo regula, sino que activamente crea y legitima un mercado que es vital para la innovación y el dinamismo empresarial. Al hacerlo, construye un puente muy necesario entre el capital sofisticado y el ecosistema emprendedor del país.