Mercado de Valores: Hacia un Futuro con Menos Fragmentación

06 de agosto de 2025

Para su consideración:

El Proyecto de Ley “Mercado de Valores y Productos” es una respuesta necesaria a un desafío que el mercado ha enfrentado durante años: la fragmentación regulatoria. La Exposición de Motivos es clara al respecto. El ecosistema anterior, compuesto por siete leyes distintas, si bien era un territorio conocido, generaba una incertidumbre jurídica que actuaba como un freno de mano para la innovación y la plena confianza de los inversores.

Es cierto que la transición a un marco unificado implicará una inversión para la adaptación de procesos y el fortalecimiento del cumplimiento normativo. Sería un error subestimar esta carga operativa. Sin embargo, un análisis que se detenga únicamente en los costos sería estratégicamente miope. La verdadera cuestión es cómo transformar esta inversión obligatoria en una ventaja competitiva duradera.

En el corazón de esta reforma está la nueva definición funcional de “valores”. Allí tuvimos la oportunidad de colaborar buscando asegurar que la norma fuera fundamentalmente más clara y pragmática. El objetivo fue crear una base sólida que, en lugar de limitar, catalice el desarrollo de nuevos y más sofisticados productos financieros.

Con esta nueva realidad sobre la mesa, la pregunta principal es: ¿dónde reside la oportunidad?

  1. La Elevación del Estándar Profesional El nuevo nivel de exigencia actuará como un catalizador para la profesionalización de todo el mercado. Aquellos actores que inviertan en dominar el nuevo marco se diferenciarán, consolidando su liderazgo en un entorno más competitivo y transparente. La complejidad, en este caso, es sinónimo de calidad.
  2. La Certeza como Plataforma para la Innovación A pesar de su rigor, la ley unificada, y en particular la nueva definición de “valor”, elimina las contradicciones que antes hacían inviables ciertos productos. Ahora existe un camino claro. Un camino que, una vez dominado, permitirá estructurar y lanzar nuevas ofertas con un riesgo legal a largo plazo significativamente menor.
  3. Un Interlocutor Único para una Mayor Predictibilidad: Operar frente a un único regulador (BCP/SIV), amparado por un solo cuerpo legal, es superior a la situación anterior, donde se debía navegar siete leyes distintas y a veces contradictorias. Un poder consolidado, aunque más fuerte, es también más predecible. Sus criterios, una vez establecidos, serán uniformes, permitiéndonos anticipar movimientos y planificar con mayor precisión.

La consecuencia inmediata, por tanto, no es una mera “introspección forzosa”. Es una oportunidad para liderar. La tarea trasciende el simple cumplimiento de la norma; se trata de entenderla y utilizarla para definir la vanguardia del mercado.

Este Proyecto de Ley no presenta una elección entre lo bueno y lo malo; plantea una decisión entre el pasado y el futuro. Las cargas operativas son reales, pero son los costos de transición hacia un mercado más maduro y sofisticado.

Entonces, la pregunta obligatoria no es cómo resistir el cambio; es cómo liderarlo. La ventaja no se encontrará en el simple cumplimiento. Se forjará al ser los arquitectos de la próxima fase de crecimiento del mercado de capitales paraguayo.

Consideramos que la era de la complejidad por fragmentación da paso a una era de exigencia por consolidación.


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